| vivir | ||
| (Del lat. viv?re). | ||
| 1. intr. Tener vida. | ||
| 2. intr. Durar con vida. | ||
| 3. intr. Dicho de una cosa: durar. | ||
| 4. intr. Pasar y mantener la vida. Francisco tiene con qué vivir. Vivo de mi trabajo. | ||
| 5. intr. Habitar o morar en un lugar o país. U. t. c. tr. | ||
| 6. intr. Obrar siguiendo algún tenor o modo en las acciones, en cuanto miran a la razón o a la ley. | ||
| 7. intr. Mantenerse o durar en la fama o en la memoria después de muerto. | ||
| 8. intr. Acomodarse a las circunstancias o aprovecharlas para lograr sus propias conveniencias. Enseñar a vivir. Saber vivir. | ||
| 9. intr. Dicho de una cosa: Estar presente en la memoria, en la voluntad o en la consideración. | ||
| 10. intr. Dicho de Dios: Estar en la memoria, en la voluntad o en la consideración y asistir particularmente a alguien con sus inspiraciones. | ||
| 11. intr. estar (? existir uno con cierta permanencia en un lugar o en un estado o condición). Vivir descuidado. Vivir ignorante de algo. | ||
| 12. tr. Sentir o experimentar la impresión producida por algún hecho o acaecimiento. Hemos vivido momentos de inquietud. Todas sus alegrías y sus penas fueron vividas por nosotros. | ||

Sigo vivo. O al menos así es según la definición de vivir que nos ofrece el DRAE. Pero realmente no me siento vivo. Es decir, dormir, trabajar, dormir, trabajar, dormir, trabajar, un ratito de placer con la compañía de mi pareja... ¿Eso es vivir?
En determinados lugares del mundo, yo sería un privilegiado, porque como todos los días, porque estoy sano, porque tengo electricidad y agua caliente al alcance de mis dedos, porque tengo un sueldo medio, porque tengo una guapa mujercita que me quiere a pesar de mí... Pero eso mismo, lejos de darme alivio o consuelo, no hace más que cabrearme.
Mi guapa mujercita está cada vez más lejos, tanto física como espiritualmente. Y es que nos vemos muy poco, y cuando nos vemos, como hace tanto tiempo desde la última vez que nos vimos, tengo la sensación de que la conozco menos. Si existiera una gráfica de entusiasmo por la pareja en el tiempo, en estos momentos la curva ya ha pasado por su punto más alto, y ha comenzado su cruel descenso.
Le pedí hace algún tiempo que se viniera a vivir conmigo, después de una larga meditación sobre si era lo que yo quería o no, y me contestó un sangrante no. Ahora soy yo quien, de preguntármelo, contestaría un rotundo y rápido no. La siento lejos, casi como una desconocida. Es una sensanción extraña la de pasar todos los días solo, tan sólo con los compañeros de trabajo, y llegado el fin de semana encontrarte con la sorpresa de que tienes una pareja... Llevo tanto tiempo solo en mi solitaria casa, que ahora no estoy seguro de poder convivir con alguien, que además es mi pareja, una pareja que desaparece durante 6 días, y que regresa como si nada hubiera pasado en esos 6 días.
A pesar de no haber escrito en mucho tiempo, sí, sigo vivo, estoy vivo, aunque no viva. Dejé de escribir porque me quitaron mi pluma. Pero pronto conseguiré otra, y volveré a escribir desde mi cama por las noches, desde donde las palabras me inundan esta pobre cabecita que no sabe ya dónde meterlas.