Los demás me llaman "raro"... yo prefiero denominarme "especial".

24 noviembre 2007

antes

antes.

(De ante2, con -s, por analogía con tras, después, etc.).

1. adv. l. Denota prioridad de lugar.

2. adv. t. Denota prioridad de tiempo. Antes de amanecer Antes que llegue

3. adv. ord. Denota prioridad o preferencia. Antes morir que ofender a Dios Antes la honra que el provecho

4. adv. m. Am. afortunadamente.

5. conj. advers. Denota idea de contrariedad y preferencia en el sentido de una oración respecto del de otra. El que está limpio de pecado no teme la muerte, antes la desea

6. adj. Antecedente, anterior. El día antes La noche antes El año antes



Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pero antes, hace unos meses, no es lo que pensaba. Ahora sí.

Es increíble lo que algo muy puntual en tu vida la puede condicionar para siempre. Antes me tragaba enteritos los programas de la serie "Supernanny", una especie de show sobre psicología infantil. Soñaba con ser padre pronto, y quería ser el mejor padre del mundo. Pero hace unos momentos estaba viendo ese mismo programa, y pensé: "¿para qué ves esto, si ya no tendrás hijos?". Lo pensé sin pensarlo. Me di cuenta de que tengo completamente asumido de que ella no será la madre de mis hijos, y que por lo tanto jamás tendré hijos, jamás seré padre.

Es increíble cómo cambian tus hábitos, tu personalidad, tu comportamiento, cuando algo muy puntual ocurre en tu vida, en este caso la separación de la mujer de mi vida. Antes era de una forma, y ahora soy de otra, y poco a poco me doy cuenta. Antes todo lo hacía pensando en ella, todo, absolutamente todo, hasta cuando iba al baño procuraba no ensuciarlo para que ella no lo viera sucio, hasta cuando en mi estado más depresivo no encontré más solución que irme a Málaga, pensaba en ella, aunque no consultara con ella aquella decisión.

Antes, todo lo hacía con ella grabada en fuego en mi mente. Ahora la tengo presente en cada momento, pero lo que hago, lo hago por mí, y es una sensación muy extraña, como si hubiera salido de una cárcel, de una dulce y maravillosa cárcel donde me sentía a gusto y seguro. Antes pintaba el mejor de los futuros que podría tener, y ahora no veo ningún futuro decente. Y eso condiciona mis actos y mi personalidad.

Antes me sentía obligado a ser feliz cuando estaba con depresión, lo que, como todo el que ha pasado por eso sabe, sólo consigue el efecto contrario, hundirte más en la depresión. Ahora siento remordimientos cuando tengo un sólo atisbo de felicidad, por no haber sido feliz cuando estaba a su lado, como si yo fuera culpable de haber sufrido una depresión.

Antes estaba con depresión por no tener todo de ella, y ahora ya no estoy con depresión, pero sufro porque no tengo absolutamente nada de ella.