Los demás me llaman "raro"... yo prefiero denominarme "especial".

25 noviembre 2007

conocer

conocer.

(Del lat. cognoscĕre).

1. tr. Averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas.

2. tr. Entender, advertir, saber, echar de ver.

3. tr. Percibir el objeto como distinto de todo lo que no es él.

4. tr. Tener trato y comunicación con alguien. U. t. c. prnl.

5. tr. Experimentar, sentir. Alejandro Magno no conoció la derrota.

6. tr. Tener relaciones sexuales con alguien.

7. tr. desus. Confesar los delitos o pecados.

8. tr. desus. Mostrar agradecimiento.

9. intr. Der. Entender en un asunto con facultad legítima para ello. El juez conoce DEL pleito.

10. prnl. Juzgarse justamente.


En toda mi vida he conocido a muchas mujeres, muchas más de las que pensé que iba a conocer cuando tenía 17 años, totalmente virgen y sin conocer mujer alguna. Conocí a mujeres de todo tipo, como las de la foto, más normalitas, feas y gordas... de todo tipo. Ninguna me gustó. Las mujeres tipo la de la foto, menos aún. ¿Por qué? Porque son tan espectaculares por fuera como vacías por dentro.

A más edad, mas fácil me resulta conocer a otras mujeres. Los hombres somos como el vino, al menos desde el punto de vista de las mujeres, y mejoramos con los años. Debe ser eso, la edad. Sin buscarlo, en este último mes, uno de los peores meses de mi vida, por faltarme la persona a la que amo, a pesar de todo lo bueno que me está pasando, he conocido a unas cuatro mujeres, la mayoría espectaculares, por fuera. Y no me gustan. Nada. Yo ya encontré a la mujer que quiero.

Tenía una cita para este jueves, con una de esas chicas, una chica espectacular, una de esas a las que cualquier chimpancé pajillero babea encima. Pero cancelé mi cita. La conozco lo suficiente como para saber que me sentiré vacío y solo a su lado, aunque sea en una simple cena.

Un día conocí a una chica espectacular, por fuera y por dentro. Y creí conocerla por completo, pero jamás se llega a conocer a alguien al 100%. Seguro que si leyera su mente, o su diario, encontraría una persona muy distinta de la que es. Pero eso es algo que no me asusta lo más mínimo, porque la conozco lo suficiente como para saber que es la mujer de mi vida, y para querer seguir conociéndola cada uno de los días de mi vida. La conozco lo suficiente como para saber que a su lado soy mejor persona, más alto, más guapo, más atractivo, más rico, más romántico, más bondadoso, más familiar...

Ella es la persona que me complementa y que convierte mi vida en un sueño del que jamás querría despertar. La persona más maravillosa del mundo. La echo tanto de menos...