invierno.
(De ivierno).
1. m. Estación del año que astronómicamente comienza en el solsticio del mismo nombre y termina en el equinoccio de primavera.
2. m. En la zona ecuatorial, donde las estaciones no son sensibles, temporada de lluvias que dura aproximadamente unos seis meses, con algunas intermitencias y alteraciones.
3. m. Época más fría del año, que en el hemisferio septentrional corresponde a los meses de diciembre, enero y febrero, y en el hemisferio austral, a los meses de junio, julio y agosto.
4. m. coloq. Ven. aguacero (‖ lluvia repentina).

Últimamente escucho mucha música, y me encuentro identificado con muchas de las canciones. Esta que cito, Las Playas de invierno de El Barrio, define a la perfección cómo me siento en estos momentos. Incluso llego a asustarme con esta parte: "veo que la impaciencia hizo morir la ilusión". Yo quiero que vuelvas amiga... amor. Maldita soledad.
Amiga,Las Playas de invierno - El Barrio
las playas de invierno,
la risa y el viento,
siguen oliendo a ti.
Amiga, mi casa, mi cama,
mi ropa, mi almohada,
siguen oliendo a ti.
Amiga, mi soledad,
mi desvarío, mi tristeza,
y mis sentidos
siguen preguntándome
por ti.
Amiga... amiga... por ti.
Y yo batallo con mi mente
y hago todo por ganar,
pero siempre esta presente
esta maldita soledad.
Es que me tienes prisionero
de la cárcel del recuerdo.
Vuelve pronto carcelera,
por favor, te echo de menos.
Amiga,
sentada en la roca
donde nos juramos
un eterno amor.
Amiga, se seca mi boca,
los días que pasan
son puro dolor.
Amiga, yo me peleo con mi conciencia
porque veo que la impaciencia
hizo morir la ilusión.
Amiga, yo quiero
que vuelvas,
amor... amor... amor...
Y yo batallo con mi mente
y hago todo por ganar,
pero siempre esta presente
la maldita soledad.
Es que me tienes prisionero
de la cárcel del recuerdo.
Vuelve pronto carcelera,
porque te echo mucho de menos.
El tiempo azota mi mente,
apenas tengo espacio para respirar.
Soy el viento que barre el desierto. Ya sólo me queda
soledad, soledad que me la impuso el recuerdo. Soledad, maldita soledad
A veces, el mar trae a mi cuarto poniente que azota mi ventanal,
y mi cuerpo es la sombra de aquél que solía luchar.
Amiga, las playas de invierno siguen y seguirán oliendo a ti.
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