1. tr. Representarse en la fantasía imágenes o sucesos mientras se duerme. U. t. c. intr.
2. tr. Discurrir fantásticamente y dar por cierto y seguro lo que no lo es. U. t. c. intr.
3. tr. Temblar a alguien, acordarse de su venganza o castigo. U. m. c. amenaza. Yo os haré que me soñéis. Me vas a soñar.
4. intr. Anhelar persistentemente algo. Soñar con grandezas.

Soñar y fantasear no es malo, ¿no? Vivo en el mundo real, y sé lo que tengo y lo que no tengo, y lo que tendré durante el resto de mi vida. Pero soñar y fantasear me hace sentir bien. De vez en cuando es bueno despegar un poquito los pies de la tierra, y volar a algún lugar maravilloso e idílico creado por tu imaginación.
Ese lugar es el mar, una playa solitaria un día de invierno, a donde bajé desde mi casita, bien abrigado, dejando a los niños con mi esposa, la mujer más maravillosa del mundo. Una playa desierta, donde únicamente la brisa del mar y un buen libro me hacen compañía. Pero no estoy solo, porque justo detrás mía están mis preciosos hijos jugando en el jardín, mientras mi preciosa mujercita les hace la merienda. Mientras tanto yo, relajado y feliz, interrumpo mi lectura, y me quedo observando el horizonte, observando a la lejana África, acariciado por el vapor de agua que sueltan las olas al romper frente a mí.
Cierro los ojos, y me veo allí. Ella me llama. Los niños me reclaman, prometí llevarles a ver a los abuelos. Me giro, y veo esa bonita casita, con ella y los niños llamándome desde la puerta, felices, sonriéndome, reclamándome para ellos...
Pero abro los ojos, y nada de eso es real. Nunca lo será. Pero lo he soñado, y por eso soy un hombre un poco más afortunado. No todos los hombres tienen ese bonito sueño. Sólo yo.
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