Los demás me llaman "raro"... yo prefiero denominarme "especial".

03 diciembre 2007

recordar

recordar.

(Del lat. recordāri).

1. tr. Traer a la memoria algo. U. t. c. intr.

2. tr. Hacer presente a alguien algo de que se hizo cargo o que tomó a su cuidado. U. t. c. intr. y c. prnl.

3. tr. Dicho de una persona o de una cosa: Semejar a otra.

4. intr. Ast., León, Arg., Col., Ec., Méx. y R. Dom. despertar (dejar de dormir). U. t. c. prnl.



Esta tarde después del trabajo fui a una entrevista con un cliente, un directivo de la empresa donde trabajaba antes, donde lo pasé muy mal por un problema de salud y por el trato que me dieron. Fue la tercera empresa seguida en la que tuve problemas, y acabé bastante mal, hasta tal punto que me planteaba pasarme unos meses sin trabajar, porque, literalmente, no podía.

De camino a esa entrevista, pasé por donde yo pasaba para coger el metro, para ir a tomar café con los compañeros, y recordé aquellas experiencias como si hubieran sido ayer. No todas fueron malas, pero en aquél momento sólo recordaba las malas, y me crucé con uno de los hijos de puta que me jodieron mi estancia en la empresa... Frené el paso un poco, me acerqué un poco, le sonreí esperando que me mirara para llamarle "payaso" en toda su cara... pero agachó la cabeza.

Me puse nerviosísimo, el corazón se me aceleró como si me acabara de encontrar con mi violador, y quizás sea eso, mi violador. Recordar aquellos malos momentos me pusieron de muy mala leche.

Tuve la reunión con el cliente, un tipo estupendo, a pesar de asquearte de lo forrado que está. Al salir, hice el mismo trayecto que hacía cuando salía del trabajo e iba hacia el metro, y lo primero que se me vino a la mente fue "llámala al móvil para hablar un rato con ella". Y es que cuando trabajaba allí, todos los días al salir llamaba por el móvil a la persona más maravillosa del mundo, y hablábamos un rato. Y mi subconsciente hizo que instintivamente me llavara la mano al bolsillo a coger el móvil para llamarla...

Pero en cuanto cogí el móvil, recordé. Recordé que ya no estábamos juntos. Recordé que aquella etapa no sólo tenía esa parte bonita, recordé que fue esa etapa en la que se empezó a destruir nuestra relación. Recordé que estaba tan jodido, en todos los aspectos, que la presioné sin darme cuenta para que viviéramos juntos. Recordé que me dijo que vendría, luego que no, y que me sentí abandonado. Recordé que ese fue el comienzo del fin... me esperaba una, otra, horrible depresión, de la que ahora, al fin, estoy ya casi recuperado.

Recordé que ya no me acordaba de aquello. Las personas solemos olvidar los malos momentos, y quedarnos con los buenos. Me alegro de haber revivido, aunque sólo sea por unos instantes, ese momento en el que la llamaba por el móvil al salir del trabajo. En realidad, sea lo que sea que recuerdo de ella, sólo me trae muy buenos sentimientos. Incluso el día que quedamos en la estación de cercanías para irnos a vivir juntos, cuando ella me dijo que se había arrepentido y que no se venía, lo recuerdo con cariño. Fue el día de la culminación de todos los errores cometidos por dos personitas que se querían demasiado.