sobrevivir. (Del lat. supervivĕre).
1. intr. Dicho de una persona: Vivir después de la muerte de otra o después de un determinado suceso.
2. intr. Vivir con escasos medios o en condiciones adversas.
Cuando decidimos romper la relación, decidimos también que seguiríamos siendo muy buenos amigos, los mejores amigos, los amigos que, ante todo, habíamos sido siempre. Sabía entonces que eso sería muy difícil, sobre todo por todos los buenos momentos que hemos pasado juntos, que han sido casi todos los instantes que hemos estado juntos. Pero por muy difícil que fuera, a mí me seguiría valiendo la pena, porque para mí sigue siendo la persona más maravillosa que he conocido nunca.
Pero últimamente me asaltan sentimientos de celos, enloquezco imaginándome que ella está saliendo con alguien, que conoció a alguien en el gimnasio, en el trabajo, o que sale con alguno de sus amigos. Enloquezco, y me vuelvo loco entre mis cuatro paredes imaginándomela en los brazos de otro. Siento morirme por dentro, como si la única persona del mundo que me quiere, me diera la espalda, y me abandonara. Pero sólo es mi imaginación, y además, estaría en pleno derecho de salir con quien desee, faltaría más.
Pero esta locura no aparecería, aunque parezca contradictorio, si me dijera, como amigos que creí que quedamos ser, que iba a salir esta noche con sus amigos, que se quedaba en casa a ver una peli, o que se iba de discotecas a buscar a alguien con quien follar. El hecho de que no me diga que va a salir, es lo que alimenta mi locura de celos, porque intento buscar respuestas a la pregunta de por qué no me dijo que salía esta noche... y todas las respuestas son "porque sale con alguien", porque no quiero admitir que no quiere saber nada de mí, que he perdido a mi mejor amiga.
Y precisamente cuando más loco estaba, después de haber tomado todas las pastillas relajantes que podía tomar sin llegar a intoxicarme, saltó una ventana de mi cliente de mensajería instantánea... "Hola! :D", me decía Patri. Después de tres horas hablando por chat, quedamos en que se vendría a vivir conmigo, que nos iríramos el fin de semana a Málaga, y que nos besaríamos en la Plaza de Oriente. No conozco en persona a Patri, pero me propuso hacer todo aquello que yo tanto necesito, y que mi ex no supo, no quiso, o no podía darme. ¿Por qué es todo tan complicado y difícil?

Patri es una chica guapísima, rubia de ojos claros, esvelta, simpática, alegre, cariñosa, buena persona, liberal, independiente, atea, romántica, idealista, no tiene problema en irse a vivir con alguien, no cree que sea necesario el matrimonio... Lo tiene todo. Y sin embargo, no es mi ex, no es la persona más maravillosa del mundo. ¿Tiene alguna lógica todo esto?
Una desconocida consiguió que recuperara en cuestión de minutos la ilusión por vivir, o al menos por levantarme de la silla y limpiar la casa, que ya es mucho. Y mi amor, el amor de mi vida, me tenía en un estado de degeneración mental, en un proceso de desautoestimación, que por poco me lleva al suicidio.
Gracias Patri. Ahora deseo levantarme, afeitarme, arreglarme, limpiar la casa, salir, reir... Quizás no seas la mujer más maravillosa del mundo, pero eres perfecta, mi ángel, y mi salvadora.
Sobreviviré, aunque no estés, querida ex.