Los demás me llaman "raro"... yo prefiero denominarme "especial".

Mostrando las últimas 16 entradas de un total de 34 de noviembre 2007 Mostrar las entradas más antiguas
Mostrando las últimas 16 entradas de un total de 34 de noviembre 2007 Mostrar las entradas más antiguas

28 noviembre 2007

terapia de pareja

terapéutico, ca.

(Del gr. θεραπευτικός).

1. adj. Perteneciente o relativo a la terapéutica.

2. f. Parte de la medicina que enseña los preceptos y remedios para el tratamiento de las enfermedades.

3. f. Ese mismo tratamiento.



Terapia de pareja es un show televisivo de España, donde unos psicólogos tratan los problemas de una pareja. Me encantan los shows sobre psicología, la psicología en general, porque tratan a las personas desde su interior, adentrándose en lo más profundo de la humanidad.

Veo ese programa desde que empezó, justo en el momento en el que dejé de ver otros programas de psicología infantil. Y a veces asisto horrorizado a los problemas que tienen otras parejas, porque me parecen tan absurdos que me chirrían los dientes. Jamás tuvimos esos problemas, nos dábamos todo el cariño del mundo, nos respetábamos mutuamente de una forma exquisita, sabíamos dividir nuestra vida personal como pareja de la laboral, nos queríamos muchísimo, cada uno a su manera, y de hecho yo la sigo queriendo, y la querré siempre. ¿Qué fue lo que falló?

A veces se me ocurrió que quizás podríamos haber llamado a ese programa, o haber ido a una terapia privada con algún psicólogo, cuando aún estábamos a tiempo... Quizás hubiera estado bien tener a alguien en frente que nos hubiera dicho "¿pero qué es lo que ocurre? os queréis, sois muy felices los dos juntos, tenéis la misma visión de futuro, queréis un futuro juntos... ¿por qué no ponéis los dos un poco más de vuestra parte?". Un juez neutral que nos hubiera dicho cuándo uno u otro estaba equivocado, porque estoy seguro de que ambos hubiéramos hecho todo lo que hubiera sido necesario para estar juntos el resto de nuestras vidas.

Esta mañana tuve otra sesión de mi terapia particular. Le comenté que hice caso a sus consejos, que desistí de suplicar su amistad, y que empecé a imaginarme un mundo sin ella. Y justo hoy, la persona más maravillosa del mundo, me dice que, cuando yo quiera, podríamos quedar... ¡Qué difícil es todo!

Ahora no tiene sentido una terapia de pareja, porque ya no hay pareja, y parece ser que nunca la volverá a haber. Pero como siempre digo, de las experiencias se aprende, y de las malas mucho más. Esto no fue un punto más en la línea de mi vida, porque ha sido la época de mi vida en la que más he aprendido y crecido como persona. La época más maravillosa de mi vida.

27 noviembre 2007

sábanas limpias

sábana.

(Del lat. sabăna, pl. n. de sabănum).

1. f. Cada una de las dos piezas de lienzo, algodón, u otro tejido, de tamaño suficiente para cubrir la cama y colocar el cuerpo entre ambas.

2. f. sabanilla (de altar).

3. f. Manto que usaban los hebreos y otros pueblos de Oriente.



He cambiado las sábanas. He puesto sábanas limpias. Ya no huelen a ella. Esta vez decidí no echarle su perfume, y ya no huelen a ella.

Me despojé de lo único que me quedaba de ella, su olor. Hice todo lo que pude, y no fue suficiente. Supliqué su amistad, y no la quiso.

Una vez me dijo "¿te rindes tan pronto?". Qué ironía. Qué inocente. Ella se rindió en seguida. Yo debí haber huido la primera vez que mi corazón me lo advirtió. "¡No la beses insensato!", me suplicó. He vivido una gran mentira, una ilusión, un amor que sólo existía en mi pobre cabecita.

No me merezco esto. No señor. No pienso culparme porque no quieras mi amistad. He decidido dejar de atormentarme culpándome por todo lo que no quisiste darme. No me quisiste, no me quieres, y nunca me querrás. Y yo no soy el culpable. Espero que encuentres eso que sea que quieres en alguien, eso que yo no te he dado, eso que yo no tengo. Espero que encuentres otras sábanas que te arropen mejor que las mías.

He puesto sábanas limpias, y no huelen a ti. Ya nada huele a ti. Adiós amor, adiós.

25 noviembre 2007

adiós

adiós.

(De a Dios).

1. interj. U. para despedirse.

2. interj. U. para denotar que no es ya posible evitar un daño. ¡Adiós, lo que se nos viene encima!

3. interj. U. para expresar decepción. ¡Adiós, ya he perdido las llaves!

4. interj. U. para expresar incredulidad, desacuerdo o sorpresa.

5. m. Despedida al término de una conversación, misiva, etc.


Supongo que esto es un adíos, un adiós para siempre. Dije que lucharía por ella hasta el final, hasta que ella me dijera "no quiero volver a verte". Y no me ha dicho eso, pero no me lo dice porque es demasiado buena persona como para decirme algo así que me haría tanto daño. En su lugar me ha puesto un muro enorme que soy incapaz de quebrantar.

Mi diosa se quitó los hábitos y echó a volar. Y no la puedo seguir. Espero que sea feliz con la vida que ha elegido llevar, porque no estaré ahí para verlo. Estoy confiado porque ella no se deja influir por nadie que no sean sus padres, pero en estos últimos días, siglos para mí, parece otra persona, aunque espero que sólo sea que es así conmigo.

Ahora ni siquiera tengo esperanzas de que dentro de unas décadas me llame. No quiere saber nada de mí. Me trata con condescendencia, como si fuera un inútil que no sabe llevar su vida. Me ve como un fracasado del que consiguió escapar a tiempo. Nunca más la volveré a ver.

Te amo princesa. Te amaré siempre, durante toda mi vida.

conocer

conocer.

(Del lat. cognoscĕre).

1. tr. Averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas.

2. tr. Entender, advertir, saber, echar de ver.

3. tr. Percibir el objeto como distinto de todo lo que no es él.

4. tr. Tener trato y comunicación con alguien. U. t. c. prnl.

5. tr. Experimentar, sentir. Alejandro Magno no conoció la derrota.

6. tr. Tener relaciones sexuales con alguien.

7. tr. desus. Confesar los delitos o pecados.

8. tr. desus. Mostrar agradecimiento.

9. intr. Der. Entender en un asunto con facultad legítima para ello. El juez conoce DEL pleito.

10. prnl. Juzgarse justamente.


En toda mi vida he conocido a muchas mujeres, muchas más de las que pensé que iba a conocer cuando tenía 17 años, totalmente virgen y sin conocer mujer alguna. Conocí a mujeres de todo tipo, como las de la foto, más normalitas, feas y gordas... de todo tipo. Ninguna me gustó. Las mujeres tipo la de la foto, menos aún. ¿Por qué? Porque son tan espectaculares por fuera como vacías por dentro.

A más edad, mas fácil me resulta conocer a otras mujeres. Los hombres somos como el vino, al menos desde el punto de vista de las mujeres, y mejoramos con los años. Debe ser eso, la edad. Sin buscarlo, en este último mes, uno de los peores meses de mi vida, por faltarme la persona a la que amo, a pesar de todo lo bueno que me está pasando, he conocido a unas cuatro mujeres, la mayoría espectaculares, por fuera. Y no me gustan. Nada. Yo ya encontré a la mujer que quiero.

Tenía una cita para este jueves, con una de esas chicas, una chica espectacular, una de esas a las que cualquier chimpancé pajillero babea encima. Pero cancelé mi cita. La conozco lo suficiente como para saber que me sentiré vacío y solo a su lado, aunque sea en una simple cena.

Un día conocí a una chica espectacular, por fuera y por dentro. Y creí conocerla por completo, pero jamás se llega a conocer a alguien al 100%. Seguro que si leyera su mente, o su diario, encontraría una persona muy distinta de la que es. Pero eso es algo que no me asusta lo más mínimo, porque la conozco lo suficiente como para saber que es la mujer de mi vida, y para querer seguir conociéndola cada uno de los días de mi vida. La conozco lo suficiente como para saber que a su lado soy mejor persona, más alto, más guapo, más atractivo, más rico, más romántico, más bondadoso, más familiar...

Ella es la persona que me complementa y que convierte mi vida en un sueño del que jamás querría despertar. La persona más maravillosa del mundo. La echo tanto de menos...

sosegado

sosegar.

(Del ant. sessegar, y este del lat. vulg. *sessicāre, der. del lat. sessus, part. pas. de sedēre, estar sentado).

1. tr. Aplacar, pacificar, aquietar. U. t. c. prnl.

2. tr. Aquietar las alteraciones del ánimo, mitigar las turbaciones y movimientos o el ímpetu de la cólera e ira. U. t. c. prnl.

3. tr. ant. Pactar o asegurar algo.

4. intr. Descansar, reposar, aquietarse o cesar la turbación o el movimiento. U. t. c. prnl.

5. intr. Dormir o reposar.


En un momento en el que todo y todos me dicen que mis valores y mis ideales deben ser replanteados, que soy demasiado sensible e idealista, me siento especialmente susceptible y herido. Herido de muerte. Mi ser y mi esencia están en peligro.

Pero recuerdo a aquellas personas en las que siempre me sentí reflejado, como esa señora de la foto, y recuerdo la vida tan plena e intensa que tuvieron, con todo su sufrimiento, con una vida de soledad, pero con una vida fiel a sus ideales y valores, que al final, obtieron su recompensa, aunque en completa soledad.

Mis ideales y valores nunca fueron diseñados buscando la compañía de nadie, sino buscando el bien de la humanidad, la creatividad, la evolución, el progreso. Y, al igual que mis ídolos, me siento realizado construyéndome de esa manera, y también solo.

En estos momentos de sufrimiento, pienso en mis ídolos, y me reafirmo en quién soy, y por qué soy así. Yo no soy un chimpancé, soy un ser humano, y sé que cuando me equivoco pido perdón, que cuando me equivoco es por fuerza mayor, y sé que me equivocaré siempre, pero buscando la felicidad de los demás. Que me quemen en la hoguera por ello.

En un mundo tan egoísta, donde todos buscan su propia felicidad, sin que importe la de los demás, no puedo hacer otra cosa más que reafirmarme en mi excesiva sensibilidad e idealismo. Idealizo demasiado el amor, la belleza interior, la humanidad, la bondad... ¿Y qué hay de malo en ello? Creo en el amor verdadero, aunque jamás en mi vida lo haya visto, porque simplemente lo siento.

Soy muy feliz de ser tan sensible, me siento muy orgulloso de ello. Y al que no le guste que se vaya con los chimpancés. Ya no temo a la soledad, porque la plena soledad es mucho menos soledad que un amor ausente. Soy muy feliz de tener los valores que tengo ahora, porque he tenido otros que me otorgaban muchísima compañía, pero los odiaba porque no me gustaba cuando me miraba al espejo. Son muchos años de forjar los valores que ahora rigen mi vida, como para que ahora me los replantee tan a la ligera.

Soy así, y me siento muy orgulloso de serlo. Me siento muy orgulloso de procurar a cada instante ser mejor persona, y de comprobar que lo voy cosiguiendo. Soy así para lo bueno, y para lo malo, aunque me perjudique seriamente la salud.

Mis ídolos son un ejemplo para mí. De lucha, de resistencia, y de fidelidad a sus ideales y valores. Me dan el sosiego que necesito en estos momentos.

24 noviembre 2007

pasado

pasado, da.

(Del part. de pasar).

1. adj. Cuba. Dicho de una persona: Muy inteligente.

2. adj. Cuba. Dicho de una cosa: De buena calidad.

3. adj. Cuba. Dicho de una mujer: Atractiva y de formas exuberantes.

4. m. Tiempo que pasó.

5. m. Cosas que sucedieron en él.

6. m. Militar que ha desertado de un ejército y sirve en el enemigo.

7. m. C. Rica. Plátano desecado al sol.

8. m. pl. Ascendientes o antepasados.

9. f. Acción de pasar de una parte a otra.

10. f. Acción y efecto de planchar ligeramente.

11. f. Acción y efecto de dar un último repaso o retoque a un trabajo cualquiera.

12. f. paso geométrico.

13. f. Renta suficiente para mantenerse y pasar la vida.

14. f. Partida de juego.

15. f. Sitio por donde se pasa.

16. f. Puntada larga que se da en la ropa al bordarla o zurcirla.

17. f. coloq. Mal comportamiento de una persona con otra. Una mala pasada


Después de hablar con mi nueva psicóloga sobre mi pasado encontré muchas similitudes con lo que me está pasando ahora. Hace unos años tuve un grave accidente de tráfico, que me cambió la vida por completo, y que me sumió en una profunda depresión. Por aquél entonces salía con una chica, llevábamos unos dos años saliendo. Y aquél estado de depresión consiguió romper aquella relación. Entonces, en aquél estado tan patético, le suplicaba quedar un rato, para tomar algo, para dar un paseo... Y cuando lo conseguí, me hizo sentir la más grande de las mierdas, mirando constantemente el reloj, diciéndome los minutos que me quedaban de su compañía, porque había quedado con sus amigas...

Y no puedo dejar de pensar en las similitudes con la actualidad, el presente. Caí de nuevo en una depresión por un cúmulo de circunstancias, un percance en una empresa donde trabajaba, y que la mujer a la que amo me abandonara en mi más trágica soledad. Y esa nueva depresión también consiguió romper mi relación con la mujer con la que salía, con mi pareja, la mujer a la que amo. Y de nuevo suplico un rato para tomar algo, para dar un paseo, para disfrutar de su compañía... Y de nuevo me siento humillado por ese rechazo tras tanta insistencia.

Intento armarme de fortaleza para no volver a insistir en unos minutos de su compañía, pero no lo consigo, y siempre caigo, y siempre le vuelvo a insistir en vernos. Esta vez no es por soledad, o por estar deprimido. Esta vez es porque siento de verdad que ella es la mujer de mi vida, y que debo luchar todo lo posible por ella, al menos hasta que ella me diga "no quiero volver a verte".

Entonces, en aquel pasado, reconozco que lo hice muy mal, que realmente no la quería, y que me merecí aquél rechazo y humillación. Pero ahora... ahora que lo veo todo desde la distancia, reconozco que cometí errores con la mujer a la que amo, pero ninguno justifica que me rechace y me humille de esta manera. La quise de verdad, la amo, deseo su felicidad ante todo, la traté siempre como lo que es, una auténtica princesa de cuentos de hadas, y habría hecho absolutamente cualquier cosa que me hubiera pedido o hubiera necesitado o deseado. Al contrario que en mi pasado, no le fui infiel jamás, ni si quiera de pensamiento. En mis fantasías eróticas siempre estuvo ella, y sólo ella, y sigue siendo así, hoy. Tampoco la traté sin respeto, todo lo contrario, la benero, la admiro, y la idolatro... y así se lo dije, porque así lo siento. ¿Qué fue aquello que hice que me hace merecer esta indiferencia y exclusión?

Mi psicóloga me dijo que debía abandonar mi actitud de sumisión hacia ella. Que una amistad es una voluntad compartida, no de uno sólo. Que podría volver a entrar en una espiral de autodestrucción si ella seguía sin querer verme. Mi anterior psicólogo me dijo, muy sugerente y delicadamente, cuando aún éramos pareja, que yo debía conocer a otras mujeres, porque estaba entrando en una espiral de autodestrucción, y por aquello dejé de ir a la terapia. "¿Qué coño es una espiral de autodestrucción?", dije cabreado, no en ese tono, aunque era exactamente eso lo que quería decirle a mi nueva psicóloga, cabreado porque me lo volvieran a decir.

"Espiral de autodestrucción es cuando esperas algo importante de alguien, este alguien te da esperanzas de que te dará ese algo, y cuando no te lo da te culpas a ti mismo de que no te lo haya dado. Y vuelves otra vez a empezar, cayendo en la depresión". Malditos psicólogos, tienen la rara habilidad de hacerte sentir mal dándote la razón.

He tenido un pasado, muy duro, y aprendí de él. No volveré a cometer los mismos errores. Ahora sé que si alguien me ofrece algo, y no me lo da, no es por mi culpa. Y es todo un alivio darte cuenta de que es así. Ahora soy una persona demasiado sensible, pero un poco más fuerte. Me siento fuerte.

Podríamos aprender los dos de los errores que cometimos en el pasado, e intentarlo de nuevo, con más experiencia, más seguros de lo que sentimos el uno por el otro. Podríamos empezar de cero, como ella me decía siempre, partir desde nuestra amistad, saliendo de vez en cuando a pasear o cenar o lo que sea, y poco a poco, ir viendo si de verdad hemos aprendido de nuestros errores, ir viendo si de verdad estamos destinados a envejecer juntos durante el resto de nuestras vidas.

Podríamos construir un presente tan bonito a partir de un pasado tan bonito... que me cuesta creer que ella no quiera ni siquiera verme. No será por mi culpa si la historia de amor más maravillosa jamás contada no se hace realidad. Ella hará lo que quiera hacer, pero yo haré todo lo posible por reconquistar a la mujer a la que amo, y lucharé por esta historia de amor. La amo con todas mis fuerzas, y ahora me siento más fuerte que nunca.

antes

antes.

(De ante2, con -s, por analogía con tras, después, etc.).

1. adv. l. Denota prioridad de lugar.

2. adv. t. Denota prioridad de tiempo. Antes de amanecer Antes que llegue

3. adv. ord. Denota prioridad o preferencia. Antes morir que ofender a Dios Antes la honra que el provecho

4. adv. m. Am. afortunadamente.

5. conj. advers. Denota idea de contrariedad y preferencia en el sentido de una oración respecto del de otra. El que está limpio de pecado no teme la muerte, antes la desea

6. adj. Antecedente, anterior. El día antes La noche antes El año antes



Dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pero antes, hace unos meses, no es lo que pensaba. Ahora sí.

Es increíble lo que algo muy puntual en tu vida la puede condicionar para siempre. Antes me tragaba enteritos los programas de la serie "Supernanny", una especie de show sobre psicología infantil. Soñaba con ser padre pronto, y quería ser el mejor padre del mundo. Pero hace unos momentos estaba viendo ese mismo programa, y pensé: "¿para qué ves esto, si ya no tendrás hijos?". Lo pensé sin pensarlo. Me di cuenta de que tengo completamente asumido de que ella no será la madre de mis hijos, y que por lo tanto jamás tendré hijos, jamás seré padre.

Es increíble cómo cambian tus hábitos, tu personalidad, tu comportamiento, cuando algo muy puntual ocurre en tu vida, en este caso la separación de la mujer de mi vida. Antes era de una forma, y ahora soy de otra, y poco a poco me doy cuenta. Antes todo lo hacía pensando en ella, todo, absolutamente todo, hasta cuando iba al baño procuraba no ensuciarlo para que ella no lo viera sucio, hasta cuando en mi estado más depresivo no encontré más solución que irme a Málaga, pensaba en ella, aunque no consultara con ella aquella decisión.

Antes, todo lo hacía con ella grabada en fuego en mi mente. Ahora la tengo presente en cada momento, pero lo que hago, lo hago por mí, y es una sensación muy extraña, como si hubiera salido de una cárcel, de una dulce y maravillosa cárcel donde me sentía a gusto y seguro. Antes pintaba el mejor de los futuros que podría tener, y ahora no veo ningún futuro decente. Y eso condiciona mis actos y mi personalidad.

Antes me sentía obligado a ser feliz cuando estaba con depresión, lo que, como todo el que ha pasado por eso sabe, sólo consigue el efecto contrario, hundirte más en la depresión. Ahora siento remordimientos cuando tengo un sólo atisbo de felicidad, por no haber sido feliz cuando estaba a su lado, como si yo fuera culpable de haber sufrido una depresión.

Antes estaba con depresión por no tener todo de ella, y ahora ya no estoy con depresión, pero sufro porque no tengo absolutamente nada de ella.

23 noviembre 2007

justicia

justicia.

(Del lat. iustitĭa).

1. f. Una de las cuatro virtudes cardinales, que inclina a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece.

2. f. Derecho, razón, equidad.

3. f. Conjunto de todas las virtudes, por el que es bueno quien las tiene.

4. f. Aquello que debe hacerse según derecho o razón. Pido justicia.

5. f. Pena o castigo público.

6. f. Poder judicial.

7. f. Rel.
Atributo de Dios por el cual ordena todas las cosas en número, peso o
medida. Ordinariamente se entiende por la divina disposición con que
castiga o premia, según merece cada uno.

8. f. desus. Ministro o tribunal que ejerce justicia.

9. f. coloq. desus. Castigo de muerte. En este mes ha habido dos justicias.

10. f. ant. alguacil (oficial inferior de justicia).

11. m. justicia mayor de Aragón.

12. m. desus. justicia mayor de Castilla.



http://www.oni.escuelas.edu.ar/2004/NEUQUEN/690/Images/justicia.jpg

La justicia, al igual que el amor, es ciega. Tan ciega, que nos ciega, y no nos deja ver la cruda realidad. La justicia es tan ciega, que quien procura ejercerla, no ve que no la imparte. Yo mismo erré y traté a una persona como no se merecía, de forma injusta. Ella misma, siendo una persona tan bondadosa como es, no se dió cuenta de que no fue justa conmigo, y de que tampoco ahora lo está siendo.

Yo me di cuenta, me estoy dando cuenta, de todos los errores que cometí, pero ella aún no se ha dado cuenta, o peor aún, piensa que no cometió ningún error. Me siento como si estuviera siendo castigado por la persona que se supone me quería tanto hace tan sólo un mes. Castigado por haber enfermado. Si el Rey Salomón existiera, le habría dicho: "vamos a cortarle la cabeza, para castigarlo". Pensando Salomón que ella interrumpiría la ejecución, dándose cuenta de que no merecía tal castigo... pero ella habría dicho: "ah, muy bien, se lo merece".

Me siento castigado porque me aparta de su vida, no quiere que nos veamos, mientras queda con todos sus amigos "de verdad" en cada pequeña ocasión que dispone, cuando se supone que yo, que nosostros, éramos amigos. Pero me está castigando negándome su amistad y su compañía, y me duele. Sí querido diario, me duele muchísimo. Hace tanto tiempo que no la veo, la echo tanto de menos...

Me siento castigado por ella, y por mí, porque intento no ser un pesado, no agobiarla con mi insistencia por vernos, me siento un acosador, e intento con todas mis fuerzas ni siquiera hablar con ella por chat, pero no puedo... Siento que pretende que sea yo quien se aleje de ella. Que este castigo no lo hace por rencor, sino porque quiere que me aleje, que desaparezca de su vida. Y últimamente pienso que es lo que debería hacer. Desaparecer de su vida por completo, para siempre. Deseo su felicidad por encima de todo, y si desea que yo desaparezca, desapareceré.

Pero no es justo. No es justo.


22 noviembre 2007

buscar

buscar.

(Quizá voz de or. celta, y esta del indoeuropeo *bhudh-skō, conquistar, ganar; cf. celta *boudi-, ganancia, victoria, irl. ant. búaid, victoria, galés budd, ganancia).

1. tr. Hacer algo para hallar a alguien o algo. Estoy buscando un libro.

2. tr. Hacer lo necesario para conseguir algo. Busca trabajo. U. t. c. prnl.

3. tr. Ir por alguien o recogerlo para llevarlo o acompañarlo a alguna parte. Fueron a buscarla a su casa.

4. tr. provocar (hacer que una cosa produzca otra). U. t. c. prnl. Tú te lo has buscado.

5. tr. germ. Hurtar rateramente o con mañas.

6. intr. Ven. Dirigirse hacia un lugar. Buscaron hacia Caracas.


Siempre tuve muy claro qué es lo que busco en una persona para que sea mi pareja. Por eso en cuanto la vi supe que ella era la mujer de mi vida. Quizás era, soy, tan exigente, que siempre pensé que esa mujer no existía, ni existiría jamás. Pero me equivoqué, sí que existe esa mujer, pero yo no he sido digno de ella, y es duro, muy duro, aceptar ese hecho. Me queda el consuelo de que la mujer más maravillosa del mundo, hubo un tiempo, en el que me amó a mí, y sólo a mí.

En ocasiones sufro por sentirme solo en un mundo de chimpancés y oranguntanes con aspecto de seres humanos. Desprecio su falta de valores y educación. ¿Qué es lo que buscan esos seres en otras personas? No me gusta erigirme en posesión de la verdad, pero siempre me rijo por la justicia y la humanidad, y creo firmemente que esa actitud me legitima ante chimpancés y orangutanes. Los desprecio porque en un mundo ideal, ella sería la mujer más deseada del mundo, pero en este mundo, sólo unos pocos afortunados saben ver lo que tienen ante ellos, y disfrutar de ella.

¿Qué busco yo en una persona? Bondad, inteligencia, respeto, educación, cortesía, fidelidad, amor... Belleza interior, eso que hoy día suena tan cursi, pero que no pierde su valor por ello. Y así es ella. La persona que reúne todas esas cualidades, la persona más maravillosa del mundo.

21 noviembre 2007

corresponder

corresponder.

(De co- y responder).

1. intr. Pagar con igualdad, relativa o proporcionalmente, afectos, beneficios o agasajos. U. t. c. tr.

2. intr. Tocar o pertenecer.

3. intr. Dicho de una cosa: Tener proporción con otra. U. t. c. prnl.

4. intr. Dicho de un elemento de un conjunto, de una colección, de una serie o de un sistema: Tener relación, realmente existente o convencionalmente establecida, con un elemento de otro.

5. prnl. Dicho de dos o más personas: Comunicarse por escrito.

6. prnl. Atenderse y amarse recíprocamente.

7. prnl. Dicho de una habitación, una estancia o un ámbito: Comunicarse con otro.


"Siento no poder corresponderte", me dijo, después de decirle, otra vez, que era, es, la mujer más maraillosa del mundo. ¿Qué significaba eso? ¿Que para ella no soy la persona más maravillosa del mundo? Entiendo que se refería a que no siente lo mismo por mí que yo por ella. Y la verdad es que me hizo mucho daño, pero le agradezco que me fuera tan franca.

Pero mis sentimientos, como puedes comprender querido diario, no van a cambiar porque ella no me quiera. Esto no es cuestión de "ah! ¿no me quieres? pues entonces yo tampoco te quiero". La amo, y nada ni nadie puede cambiar eso, ni siquiera yo mismo. Yo siempre supe que ella no me quería como yo la quiero a ella, e incluso se lo llegué a decir: "no me quieres". Y quizás entonces ella no lo entendía, pero yo sí. Sabía que no me quería de la misma forma que yo a ella, sabía que yo no era correspondido, pero entonces, al igual que ahora, me da igual, porque lo que siento no lo siento por lo que ella sienta o deje de sentir por mí. La amo porque es la persona más maravillosa del mundo, y punto.

Que no me correponde de la misma forma siempre lo he sabido, y nunca fue un problema, aunque sí motivo de algunas solitarias malas noches. No fue un problema antes, no lo va a ser ahora, aunque ahora sea todavía menos lo que me corresponde. Entonces no le pedí correspondencia, tampoco se lo voy a pedir ahora. Que sienta por mí lo que ella quiera sentir, porque yo la voy a amar igualmente.

Deseo su felicidad, pero también verla feliz. Lo que quiere decir que haré todo lo posible porque sea feliz, aunque no sea siendo mi pareja, y que intentaré verla en ese estado de felicidad, aunque no sea siendo mi pareja.

despertar

despertar1.

(De despierto).

1. tr. Cortar, interrumpir el sueño a quien está durmiendo. U. t. c. prnl.

2. tr. Renovar o traer a la memoria algo ya olvidado.

3. tr. Hacer que alguien vuelva sobre sí o recapacite.

4. tr. Mover, excitar. Despertar el apetito.

5. intr. Dejar de dormir.

6. intr. Dicho de una persona que era ruda, abobada o simple: Hacerse más advertida, avisada y entendida.



Te acuestas una noche siendo malagueño, y al despertar, despiertas malagueño y madrileño. Nunca entendí a los nacionalmadridistas que amaban tanto Madrid, porque sí, sin más. Sé que el amor no entiende a razones ni explicaciones, simplemente se ama, y punto. ¿Pero qué tiene Madrid?

Madrid me lo dió todo, y me lo quitó todo. Me dió al amor de mi vida, a la mujer de mis sueños, a la persona más maravillosa del mundo. Y un buen día, me la arrebató. Porque Madrid es así, tiene todo lo bueno, y todo lo malo. Hay a quienes les compensa, y hay a quienes no. A mí personalmente me compensa sobradamente, aunque sólo sea por haber conocido al amor de vida, aunque finalmente no acabemos compartiendo vejez. Madrid también me dió sabiduría, experiencia, y personalidad, aunque hoy día no sepa ni quién soy. No me reconozco, porque he perdido mi esencia, mi ser. Pero noto cómo algo crece dentro de mí, y eso soy yo, mi personalidad, que vuelve tras un largo tiempo de enfermedad.

Me siento madrileño porque me adapté a Madrid. Tarde, demasiado tarde, trágicamente tarde, pero me adapté. Es como una barrera, que si no la atraviesas sales huyendo de Madrid a toda pastilla, y si la cruzas, estar aquí no está tan mal. Aunque eso sí, soy madrileño, pero mucho más malagueño, y volveré a mi tierra, sin prisas, pero sin pausas... Es mi objetivo, y lo cumpliré.

Mi madrileñez se debe sobretodo a que, al fin, encontré un trabajo, una empresa, donde me siento querido, valorado, y a gusto, muy a gusto. Si estuviera a mi lado la mujer a la que amo estaríamos hablando de vivir un sueño inimaginable por la absoluta gran mayoría de los mortales. Ir a pasear con ella, con el ruido del horrible tráfico de Madrid, ya es un gran sueño hecho realidad. Recuerdo que cuando paseaba con ella por Madrid, Madrid me parecía el paraíso, y cuando ella se iba, el infierno.

Pero quizás todo esto no sea más que fruto de mi imaginación, y me sienta madrileño tan sólo porque aquí vive la mujer a la que amo. Pero soy madrileño, al fin y al cabo. Desperté madrileño, y madrileño me quedo.

20 noviembre 2007

caer

caer.

(Del lat. cadĕre).

1. intr. Dicho de un cuerpo: Moverse de arriba abajo por la acción de su propio peso. U. t. c. prnl.

2. intr. Colgar, pender, inclinarse. U. t. c. prnl. El pelo le cae sobre la frente.

3. intr. Dicho de un cuerpo: Perder el equilibrio hasta dar en tierra o cosa firme que lo detenga. U. t. c. prnl.

4. intr. Dicho de una cosa: Descender de un nivel o valor a otro menor. Un electrón cae de una órbita a otra de menor energía.

5. intr. Dicho de una cosa: Desprenderse o separarse del lugar u objeto a que estaba adherida. Caer las hojas de los árboles. U. t. c. prnl. Caerse los dientes, el pelo.

6. intr. Venir al suelo dando en él con una parte del cuerpo. Caer DE espaldas, DE cabeza.

7. intr. Dicho de un animal o de una persona: Venir a dar en el armadijo o engaño dispuesto contra él o ella. Caer en la red, en la trampa, en la emboscada, en el garlito.

8. intr. Venir impensadamente a encontrarse en alguna desgracia o peligro.

9. intr. Dejar de ser, desaparecer. Caer un imperio, un ministerio.

10. intr. Perder la prosperidad, fortuna, empleo o valimiento.

11. intr. Incurrir en algún error o ignorancia o en algún daño o peligro.

12. intr. Venir en conocimiento, llegar a comprender. Ahora caigo EN lo que querías decir.

13. intr. Dicho de una cosa: Minorarse, disminuir, debilitarse. Caer el caudal, el favor, la salud, el ánimo.

14. intr. Dicho de un color: Bajar, perder su viveza.

15. intr. Dicho de una persona: Ir a parar a distinta parte de aquella que se propuso al principio.

16. intr. Dicho de los plazos en que empiezan a devengarse o deberse algunos frutos o réditos: cumplirse.

17. intr. Dicho de una alhaja, de un empleo, de una carga o de una suerte: Tocar o corresponder a alguien.

18. intr. Estar situado en alguna parte o cerca de ella. La puerta cae a la derecha, a oriente.

19. intr. Quedar incluido en alguna denominación o categoría, o sujeto a una regla.

20. intr. Dicho de un suceso: Corresponder a determinada época del año. La Pascua cae en marzo. San Juan cayó en viernes.

21. intr. Dicho del Sol, del día, de la tarde, etc.: Acercarse a su ocaso o a su fin.

22. intr. Dicho del viento o del oleaje: Disminuir de intensidad.

23. intr. sobrevenir.

24. intr. coloq. morir (llegar al término de la vida).

25. intr. ant. caber (ser posible o natural).

26. tr. Dejar caer.

27. tr. Tirar o hacer caer.

28. tr. Mar. Dicho de un barco: Desviarse de su rumbo hacia una u otra banda.

29. prnl. Desconsolarse, afligirse.


Acabo de llegar de la oficina. Justo a las 5:45 de la madrugada. Mañana tengo una entrevista con el cliente a las 12, para presentarle el producto final. Pero me he pasado todo el día pensando en una sóla cosa. Ella.

Me siento caer en un pozo sin fondo, en caída libre, sin red. Hoy caí, y me sinceré por completo con ella. Le dije que lo que quiero, lo que pienso, lo que deseo, y lo que amo. Ella.

Reconocí mis errores, reconocí que yo podía haber hecho mucho más. Y me topé con un muro que me sorprendió por su indiferencia. Pensé, conociéndola como la conozco, que ella también reconocería sus errores, al abrirme y sincerarme yo. Pero nada más lejos de la realidad, me dejó muy claro que yo le había hecho mucho daño, que sufrió mucho, y que no quiere volver conmigo, al menos de momento, en las próximas décadas. Mientras tanto, yo sólo le decía que le echo muchísimo de menos, que deseaba volver a verla muy pronto. No le ataqué echándole en cara mi sufrimiento, ni su parte de culpa, tan grande como la mía, ni más ni menos, ni que jamás me defendiera ante los ataques de su familia, ni nada más que no fuera el amor tan grande que siento por ella.

Me siento caer, porque ya no siento que haya alguien en el mundo que lo pueda evitar. Ella aún no ha comprendido qué es esa horrible enfermedad que es la depresión, ni tampoco que se debió en gran parte a sus actos, que me destrozó el corazón una y otra vez, que hizo quedarme solo en piso pensando que ella vendría, y me dejó solo, solo, solo... taaaaaan solo.

Me siento caer porque vuelvo a imaginarme un futuro a su lado, en el que me podría volver a dejar solo, en el que podría volver a sufrir hasta morir, en el que me volviera a hacer sentir el último mono dentro de su familia, en el que si tropezara, tropezaría yo solo. Pero aún así, sólo tenía palabras de agradecimiento y amor. Mientras ella, tras mi insistencia, consintió buscarme un hueco en su agenda para dar un paseo.

Me caigo. Grito pidiendo auxilio. Pero sólo tengo la compañía de dos lágrimas, una a cada lado, que me consuelan y que me animan a seguir cayendo. De la misma forma que no pude llorar la muerte de mi abuela hasta que llegué a mi casa de Madrid, y rompí a llorar como si el mundo que conocía ya no existiera, lloro ahora, lo que no pude llorar desde esta mañana. Rompo a llorar mientras escribo estas palabras de desesperación, regando el teclado de dolor. Dios. No lo hice tan mal. Lo hice lo mejor que pude. Puse todo mi amor en cada detalle, en cada caricia, en cada uno de los besos que aún recuerdo, todos. Pero ella... ella me buscará un hueco en su agenda, haciéndome el favor de disfrutar de su copañía. Lo que es totalmente cierto, me hace un favor que no tiene precio, y me convierte así en un ser muy afortunado. Pero así, de esa forma, como si yo fuera alguien que la hubiera maltratado, humillado, agredido... como si lo que yo he sentido siempre por ella no fuera sincero y puro, como nunca antes había visto, ni oido, ni tocado, ni sentido.

Me caigo, y cada vez tengo más compañía. Las lágrimas son multitud, y juegan alegres en el aire, mientras las miro con indignación, y les reprocho que sean tan felices, y que rehagan tan bien su vida, mientras yo caigo, frente a ellas. Y qué culpa tienen las flores de ser flores. Ellas huelen bien, todo el mundo las quiere tener, y yo sólo soy un bruto jardinero que las cuida y las arranca de su tierra.

Maldita soledad que me arrebataste a mi vida. Maldita seas. Te veré en el infierno, maldita soledad.

18 noviembre 2007

carta

carta.

(Del lat. charta, y este del gr. χάρτης).

1. f. Papel escrito, y ordinariamente cerrado, que una persona envía a otra para comunicarse con ella.

2. f. Despacho o provisión expedidos por los tribunales superiores.

3. f. Cada una de las cartulinas que componen la baraja.

4. f. carta magna.

5. f. En un restaurante o establecimiento análogo, lista de platos y bebidas que se pueden elegir.

6. f. mapa (de la Tierra o parte de ella).

7. f. ant. Papel para escribir.

8. f. ant. Hoja escrita de papel o pergamino.



Querida persona más maravillosa del mundo,

Te echo muchísimo de menos. No como se echa de menos a un amigo, sino como se echa de menos a la persona de la que estás locamente enamorado. Echo de menos nuestra complicidad, nuestra confianza, pasear contigo, perdernos, hablar sobre cualquier cosa, reír contigo, tomar unas cañas, cenar en un buen restaurante, que me envíes un sms, que te envíe un sms, saber dónde y cómo estás en cada momento, poder llamarte a cualquier hora para hablar contigo... Te echo de menos.

Quiero verte, pero tú siempre eres reacia. No quieres, y puedo entenderlo. Yo sigo soñando con que sigues queríendome, pero soy consciente de que tus sentimientos pueden haber cambiado, y no te podría culpar por ello. Yo te quiero, y te quiero más que nunca, porque esta separación no ha hecho más que abrirme los ojos y darme cuenta de ese hecho, de que te quiero con locura, de la forma más egoísta posible, te quiero para mí, para toda mi vida.

Contigo aprendí muchísimo, aprendí a ser feliz, a vivir con ilusión y esperanza por un futuro maravilloso, a tu lado, aprendí a amar, a besar, a abrazar. Aprendí todo, y cuando no estuviste a mi lado aprendí que ya no sé vivir sin ti, que te echo tanto de menos que me duele. Cuando dejamos de ser pareja lo vi todo desde otra perspectiva, y seguí aprendiendo muchas cosas, dándome cuenta de los errores que había cometido, y de que ya no podía compensarlos de ninguna manera, porque ya no estabas.

Quizás no quieras verme porque todavía sientes algo por mí, y como no quieres volver conmigo, piensas que es mejor mantener las distancias hasta que "se te pasen" esos sentimientos. Quizás es porque sales con otra persona, y pienses que no está bien que sigas viendo a tu ex, siendo tan reciente. No lo sé, pero me gustaría que me fueras sincera, porque yo empiezo a ilusionarme con volver a estar a tu lado, algún día no muy lejano al menos. Sé sincera conmigo, y dime la verdad, toda la verdad. Por mucho que pudiera dolerme, prefiero saberlo.

No te estoy pidiendo que volvamos a ser pareja, pero sí te estoy diciendo que estoy locamente enamorado de ti, y que yo sí quiero, y lucharé por conseguirlo, a menos que me pidas que desista. Lo que sí te estoy pidiendo es una cena, un paseo, unas cañas, volver a verte. Y si eso no es posible, dímelo amor mío, sácame la flecha del corazón, aunque duela, porque es la única manera de poder afrontarlo.

No vuelvas a tener miedo jamás a decirme la verdad, porque yo jamás me apartaré de tu vida, aunque no seamos pareja nunca más. Seré tu fiel amigo que esté ahí disponible cada vez que lo necesites para lo que sea, o seré tu ángel guardían que en la distancia te cuide sin que sepas que existe.

Ojalá pudiera decirte todo esto, en persona, porque necesito tanto que lo sepas... Ojalá vuelva a verte pronto y te pueda decir al menos una pequeña parte de todo lo que te tengo que decir.

Te amo princesa.

17 noviembre 2007

invierno

invierno.

(De ivierno).

1. m. Estación del año que astronómicamente comienza en el solsticio del mismo nombre y termina en el equinoccio de primavera.

2. m. En la zona ecuatorial, donde las estaciones no son sensibles, temporada de lluvias que dura aproximadamente unos seis meses, con algunas intermitencias y alteraciones.

3. m. Época más fría del año, que en el hemisferio septentrional corresponde a los meses de diciembre, enero y febrero, y en el hemisferio austral, a los meses de junio, julio y agosto.

4. m. coloq. Ven. aguacero (lluvia repentina).



Últimamente escucho mucha música, y me encuentro identificado con muchas de las canciones. Esta que cito, Las Playas de invierno de El Barrio, define a la perfección cómo me siento en estos momentos. Incluso llego a asustarme con esta parte: "veo que la impaciencia hizo morir la ilusión". Yo quiero que vuelvas amiga... amor. Maldita soledad.
Amiga,
las playas de invierno,
la risa y el viento,
siguen oliendo a ti.
Amiga, mi casa, mi cama,
mi ropa, mi almohada,
siguen oliendo a ti.
Amiga, mi soledad,
mi desvarío, mi tristeza,
y mis sentidos
siguen preguntándome
por ti.
Amiga... amiga... por ti.

Y yo batallo con mi mente
y hago todo por ganar,
pero siempre esta presente
esta maldita soledad.
Es que me tienes prisionero
de la cárcel del recuerdo.
Vuelve pronto carcelera,
por favor, te echo de menos.

Amiga,
sentada en la roca
donde nos juramos
un eterno amor.
Amiga, se seca mi boca,
los días que pasan
son puro dolor.
Amiga, yo me peleo con mi conciencia
porque veo que la impaciencia
hizo morir la ilusión.
Amiga, yo quiero
que vuelvas,
amor... amor... amor...

Y yo batallo con mi mente
y hago todo por ganar,
pero siempre esta presente
la maldita soledad.
Es que me tienes prisionero
de la cárcel del recuerdo.
Vuelve pronto carcelera,
porque te echo mucho de menos.

El tiempo azota mi mente,
apenas tengo espacio para respirar.
Soy el viento que barre el desierto. Ya sólo me queda
soledad, soledad que me la impuso el recuerdo. Soledad, maldita soledad
A veces, el mar trae a mi cuarto poniente que azota mi ventanal,
y mi cuerpo es la sombra de aquél que solía luchar.
Amiga, las playas de invierno siguen y seguirán oliendo a ti.
Las Playas de invierno - El Barrio

historia

historia.

(Del lat. historĭa, y este del gr. ἱστορία).

1. f. Narración y exposición de los acontecimientos pasados y dignos de memoria, sean públicos o privados.

2. f. Disciplina que estudia y narra estos sucesos.

3. f. Obra histórica compuesta por un escritor. La historia de Tucídides, de Tito Livio, de Mariana.

4. f. Conjunto de los sucesos o hechos políticos, sociales, económicos, culturales, etc., de un pueblo o de una nación.

5. f. Conjunto de los acontecimientos ocurridos a alguien a lo largo de su vida o en un período de ella.

6. f. Relación de cualquier aventura o suceso. He aquí la historia de este negocio.

7. f. Narración inventada.

8. f. Mentira o pretexto.

9. f. coloq. Cuento, chisme, enredo. U. m. en pl.

10. f. Pint. Cuadro o tapiz que representa un caso histórico o fabuloso.



Antes, al principio, no quería tener hijos. No quería traer a este mundo tan cruel a un ser inocente que no lo había pedido. Después entendí, descubrí, que yo podría ser el mejor padre del mundo, más por las deficiencias de los demás padres que por mis propios méritos. Pero aún así, faltaba una madre capaz que pudiera educar a nuestros hijos en los mismos valores que yo. Después encontré a esa persona, que creí firmemente que no existía ni existiría jamás. Y pensé que los niños salidos de nuestro ser, serían las personitas más afortunadas del mundo, y nosotros los padres más afortunados del mundo. Después esa persona salió de mi vida, como pareja, y de nuevo desistí de la idea de traer a inocentes personitas a este mundo.

Y hoy, no sé cómo, me ha venido a la mente la idea de la historia. La historia es una habilidad del ser humano para ser recordado. La historia nos hace únicos en nuestra especie animal, ya que somos los únicos animales existentes que se preocupan por ser recordados. Nuestros recuerdos, nuestra historia, dan voz al futuro. De nuestro pasado y presente hacemos historia, para que otros aprendan de nuestros fracasos, y de nuestros triunfos. Sobre todo de nuestros errores, y de cómo supimos solucionarlos, o de cómo no fuimos capaces de afrontarlos.

Si no tengo hijos, no podré hacer historia. Y si tengo hijos, ¿cómo explicarles que erré y no supe solucionarlo?

¿Has tenido alguna vez la sensación de que tú harías historia? Yo sí, desde siempre, desde que tengo uso de razón. Siempre estuve convencido de que yo era alguien importante que haría historia. No es que yo sea demasiado egocéntrico, que puede que algo ególatra sí que sea. Hablo de una sensación extraña que ni sé ni puedo explicar. Quizás no haga historia por mí mismo, ya que no soy tan especial, pero estoy convencido de que mis hijos sí harán historia, de ese tipo de historia que salen en los libros. Y siento que he fallado al destino al alejar de mí a la persona que debía ser la madre de esos supuestos hijos que hagan historia. Me siento como si una decisión mía hubiera cambiado el destino del mundo.

Sé que la ruptura fue pactada por ambos, consentida. Pero me siento responsable de cambiar el rumbo de la historia, por mis problemas psicológicos, por haberme llegado la responsabilidad en el peor momento de mi vida, cuando menos responsable y capacitado me encontraba, por no haber sabido solucionar los problemas de esa persona. Podría haber hecho mucho más, y ella. Pero ninguno lo hicimos.

Antes de conocerla a ella, ya había pensado en los apellidos, Pérez Sánchez... Nunca fui muy místico que digamos, más bien todo lo contrario, pero siempre he creido firmemente en eso, a lo que no soy capaz de darle una explicación lógica. Quizás las personas que exceden el coeficiente intelectual medio sepan percibir este tipo de cosas. O quizás esté tan hecho polvo de la cabeza, desde niño, que esto sólo sea una más de mis paranoias. Lo cierto es que cuando la conocí, me enamoré de ella, y pensé por primera vez en tener hijos con ella, me acordé de Pérez Sánchez, de la fuerza que tienen esos apellidos, y de ese sentimiento que siempre tuve de que yo o mis hijos haríamos historia. Soy un hombre muy empírico, demasiado, pero sin embargo nunca dudé de que existía mi destino, que estaba escrito, y que decía que ella debía ser la madre de mis hijos. Unos hijos que harían historia.

16 noviembre 2007

superar

superar.

(Del lat. superāre).

1. tr. Ser superior a alguien.

2. tr. Vencer obstáculos o dificultades.

3. tr. rebasar (exceder de un límite). La temperatura del desierto supera los 50 grados. U. t. c. prnl.

4. tr. rebasar (dejar atrás). Hay que superar los prejuicios raciales.

5. prnl. Dicho de una persona: Hacer algo mejor que en otras ocasiones.



No lo supero. Tengo mi cabeza ocupada el 90% de mi tiempo, pero aún así ella sigue ahí, en mi cabeza. El resto, el 10%, duermo, y sueño con ella. Nostalgia, melancolía, echar de menos, rememorar, recordar, desear, amar... Me paso el día y la noche echándola de menos.

Creo estar superando mi soledad. Aunque parezca contradictorio, para superar mi soledad, necesitaba estar solo, por completo. Y lo estoy superando. Ahora estar solo empieza a no ser un problema, me voy acostumbrando. Ahora el problema es que ella no está. Y no consigo superarlo.

Empiezo a volver a ser feliz, un poquito. Esa horrible tristeza que te impone la depresión, empieza a desaperecer. Aunque sé que esto va por altibajos, y que mañana es muy posible que me vuelva a sentir morir. La semana que viene empezaré mi terapia con el psicólogo, y en enero compartiré piso con una estupenda persona. Empiezo a volver a dominar mi voluntad, a tomar el control y las riendas de mi vida, y empiezo a ver un futuro menos negro, y más optimista.

Ojalá hubiera podido superar esto junto a ella. Ojalá pudiera compensarle algún día por haberle tocado soportar esta etapa tan negra de mi vida. Ojalá vuelva a verla pronto.