Los demás me llaman "raro"... yo prefiero denominarme "especial".

09 enero 2008

la rendición

rendir.

(Del lat. reddĕre, infl. por prendĕre y vendĕre).

1. tr. Vencer, sujetar, obligar a las tropas, plazas, embarcaciones enemigas, etc., a que se entreguen.

2. tr. Sujetar, someter algo al dominio de alguien. U. t. c. prnl.

3. tr. Dar a alguien lo que le toca, o restituirle aquello de que se le había desposeído.

4. tr. Dicho de una persona o de una cosa: Dar fruto o utilidad.

5. tr. Cansar, fatigar, vencer. U. t. c. prnl. Se rindió de tanto trabajar.

6. tr. Vomitar o devolver la comida.

7. tr. Junto con algunos nombres, toma la significación del que se le añade. Rendir gracias, agradecer; rendir obsequios, obsequiar.

8. tr. entregar. Rindió el alma a Dios.

9. tr. Mar. Terminar, llegar al fin de una bordada, un crucero, un viaje, etc.

10. tr. Mil. Entregar, hacer pasar algo al cuidado o vigilancia de otra persona. Rendir la guardia.

11. tr. Mil. Hacer con ciertas cosas actos de sumisión y respeto. Rendir el arma, la bandera.

12. prnl. Tener que admitir algo. Se rindió ante tantas evidencias.

13. prnl. Mar. Dicho de un palo, de un mastelero o de una verga: Romperse o henderse.



Nunca antes había usado una palabra teniendo los significados de varias acepciones a la vez. Me rindo, entrego el reino nazarí de Granada a Castilla.

Sigo sin comprender cómo una persona puede decirme un día que me quiere mucho, e incluso hacérmelo creer de una forma tan rotunda, viviendo a su lado los mejores días de mi vida, y al día siguiente obviarme, ignorarme y rechazarme usando un bisturí de quirófano. Al menos no hay destrozo, han sido heridas limpias y asépticas, y con tan solo unos puntos de sutura el corazón podrá salvarse de la putrefacción. Es algo que debo agradecerle.

Por mucho que lo tenga asumido, que una persona te rechace sistemáticamente siempre duele, y más aún si es una persona a la que admiras y tienes en tan gran estima, además de tanto afecto. Y tanto dolor me tiene tan agotado... que me rindo. Desisto. Tiro la toalla.

Tres mujeres han pasado por mi vida desde nuestra ruptura. ¿Por qué? Porque necesitaba que alguien me dijera que no soy tan despreciable, que merece la pena llamarme para tomar unas cañas, alguien que me cogiera el teléfono cuando la llamara, alguien que no me pusiera mil excusas para no comer juntos... Pero lo cierto es que a cada una de ellas las comparaba con ella, y trataba de encontrar en ellas todo aquello que me atraía de ella, sin éxito.

Ahora salgo con una chica, N, y no parece ser una relación esporádica más. Hace unos días la habría dejado si ella me hubiera dado algún minúsculo indicio de que podríamos intentarlo de nuevo, pero hoy... hoy ya es tarde. Sé que sus padres han tenido mucho que ver, por no decir todo, en que no existiera otra oportunidad para nosotros, pero no me vale como excusa, ella es mayorcita, hoy mismo ha cumplido 27 añitos, y ya no tiene 16, es totalmente responsable de sus actos, y de sus no actos.

No es una relación esporádica más, pero sé que con N no hay una relación estable, ni de futuro. Sé que cualquier día se acabará, quizás mañana, quizás dentro de 5 años, pero se acabará. Pero de momento me da todo lo que necesito. Me ha ofrecido un mundo desconocido para mí, y me siento por primera vez en mi vida como alumno y profesor a la vez en una relación donde ambos sabemos perfectamente qué debemos hacer en cada momento, y qué no. Sé que N no es perfecta, no lo es, pero yo tampoco, y conformarme con la imperfección no es algo feo, sino bello, muy bello.

Mientras escribía estas líneas me llamó N. Me envió un SMS, y como no le respondí (estaba escribiendo este texto) me llamó. Se va este finde a Euskadi con unas amigas, y quería despedirse de mí mañana yendo a un restaurante donde recitan ópera, porque sabe que me encanta la ópera, a donde irá, según me dijo, con faldas y sin bragas... Una mujer adulta de 30 años me ha devuelto mi juventud y la ilusión por vivir este mundo que me ha tocado en suerte. La vida siempre acaba sorprendiéndote.

Me rendí ante mis pretensiones de compartir mi vida con la mujer perfecta, pero he ganado un mundo por el que siento que ya no tengo que luchar más, simplemente está ahí a mi entera disposición, para que lo disfrute a mi antojo, cuando me plazca, sin agentes externos que lo condicionen ni lo corrompan.

Perdí el reino de Granada, y gané un mundo.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola... buenas noches... espero que estes bien :D
Cuando te rechazan siempre duele y mas si es alguien a quien tu amas, te hieren el orgullo y te rompen el corazon... es una mezcla de dolor, rabia,un poco de odio, decepcion e incredulidad, pk como dices tu no se puede comprender como alguien que te dijo que te queria tanto que ni tu te imaginabas a los dias despues te esta rechazando pk ya no te quiere.

Muy dificil es salir adelante cuando te hacen eso... tan dificil sobreponerse al dolor que te han causado ke hay veces que uno se rinde y se entrega a lo que la vida le tenga preparado, y como vez no siempre son cosas malas, ahora aparecio alguien en tu vida que te llena y te da lo que necesitas, kien sabe que a lo mejor ella te curara de ese dolor "cronico" que estas sintiendo?

Solo hay que darle la oportunidad y asi de una vez subir los brazos otra vez...


Saludos...

Besos


Isabel (isabelita.diaz@gmail.com)