Los demás me llaman "raro"... yo prefiero denominarme "especial".

19 marzo 2008

resucitar

resucitar.

(Del lat. resuscitāre; de re y suscitāre, despertar).

1. tr. Volver la vida a un muerto.

2. tr. coloq. Restablecer, renovar, dar nuevo ser a algo.

3. intr. Dicho de una persona: Volver a la vida.


No es la primera vez que resurjo de mis cenizas. Como siempre digo, soy un hombre muy afortunado, tengo mucha suerte siempre, incluso cuando caigo en la mala suerte. Tener aquél trágico y grave accidente de tráfico supuso un duro golpe, y también un afortunado golpe de suerte que cambió mi vida, para bien.

Lo mismo me ocurrió en noviembre, cuando la mujer de mis sueños resultó ser una mortal más, a la cual yo no le interesaba ni lo más mínimo. Fue un duro golpe también, pero también supuso abrir una nueva puerta, un portal, hacia mi interior, y descubrí que soy mucho más que la sombra de una gran mujer encerrada en su castillo paternal. Supuso conocer a otra persona que me hace sentir un dios más del Olimpo a los que los demás le deben pleitesía.

En estos días estoy de mudanza, me voy a vivir al piso de mi pareja, y dejo atrás años de desesperación por conseguir convivir con la persona a la que quería. Esta vez no tuve que insistir, ni siquiera pedirlo... lo sugerí, y ella se entusiasmó con la idea. Hace unos meses pensaba que era un loco por pretender conseguir algo así, y ahora descubro que la locura está en impedirlo.

Descubro además una ciudad a la que odiaba, Madrid, de la mano de mi pareja, y descubro que soy feliz aquí. ¿Quién me iba a decir a mí hace unos meses que esta ciudad conseguiría gustarme algún día?

Mañana me voy a Barcelona, de nuevo de la mano de mi pareja, a conocer a sus amigos catalanes. Amigos suyos, todos, con los que me llevo tan bien como si fueran mis amigos de toda la vida, amigos de verdad que no se ríen cuando me pongo malo, con los que puedo hablar de algo más que de beber alcohol hasta el coma.

Es rencor lo que ahora siento por mi ex pareja. Me siento defraudado, abandonado, engañado, e incluso insultado... por una persona a la que amaba tanto... que sólo me queda rencor. Sigo sin comprender cómo me ha podido olvidar y obviar de esta manera tan inhumana y salvaje. Pero está bien ahí, lejos de mí. Es lo que ella quiere, y así de claro me lo ha dejado.

Soy muy feliz, tanto que me cuesta creerlo, aún siendo consciente de mi inmerecida buenísima suerte. He resucitado de nuevo, y cada vez que esto ocurre me levanto más fuerte y seguro.

PD: Un beso tito Antonio, estés donde estés. El cáncer es un cobarde que se lleva a los más buenos. Nunca te olvidaremos.