Los demás me llaman "raro"... yo prefiero denominarme "especial".

24 marzo 2008

sosegado

sosegar.

(Del ant. sessegar, y este del lat. vulg. *sessicāre, der. del lat. sessus, part. pas. de sedēre, estar sentado).

1. tr. Aplacar, pacificar, aquietar. U. t. c. prnl.

2. tr. Aquietar las alteraciones del ánimo, mitigar las turbaciones y movimientos o el ímpetu de la cólera e ira. U. t. c. prnl.

3. tr. ant. Pactar o asegurar algo.

4. intr. Descansar, reposar, aquietarse o cesar la turbación o el movimiento. U. t. c. prnl.

5. intr. Dormir o reposar.


Me siento tranquilo, sosegado, en paz... como esperando a que todo lo bueno, todo lo que siempre he querido, llegue, sin más. Convivo con la persona a la que quiero, con la que he hablado sobre tener un hijo, pronto, aunque sin concretar, una persona que me apoya en mis ansias de progresar para poder tener una gran familia feliz, que me conoce, que sabe lo que pienso en todo momento, incluso en la distancia, sin que yo tenga que decir ni una sola palabra...

Pero justo en este momento miro hacia atrás, y me pregunto por qué no pude tener todo esto con la persona a la que amaba. ¿Por qué me sentía tan mal a su lado? ¿Por qué estaba siempre tan deprimido? Supongo que idealizamos tanto a nuestro príncipe azul, que cuando lo encontramos, descubrimos que no fue diseñado para nosotros.

No siento lo mismo por ella que por mi ex, nunca se siente lo mismo, siempre es distinto, ni mejor ni peor. Es otra relación, de igual a igual, de respeto exquisito, de protección mutua ante cualquier elemento, padres incluidos. Al fin me siento alumno y profesor al mismo tiempo. Es la primera vez en mi vida que no siento que debo proteger a mi pareja, sino todo lo contrario, que es ella quien me protege a mí...

A veces siento remordimientos, por haber dejado sola a mi ex frente al poder paternal... pero ni ella quería ser ayudada, ni yo estaba dispuesto a seguir siendo machacado por sus padres para nada, ni nadie debería ayudarla a hacer algo que por la ley de la naturaleza debería hacer ella sola.

Descubrí con el tiempo que aquella lucha que llevé yo solo, por liberarla de su prisión, me ha creado unos traumas que no consigo olvidar. Cuando fuimos a ver a los padres de mi actual pareja me temblaban las piernas, me puse histérico... y no había ningún motivo para ello. He desarrollado una fobia a los suegros, que suena cómico, pero es horrible.

Me siento en paz conmigo mismo. Pronto todos mis sueños se harán realidad... tan sólo tengo que extender el brazo y cogerlos.