Los demás me llaman "raro"... yo prefiero denominarme "especial".

17 mayo 2008

calma

calma.

(Del lat. cauma, y este del gr. καῦμα, bochorno).

1. f. Estado de la atmósfera cuando no hay viento.

2. f. sofoco (sensación de calor acompañada de sudor).

3. f. Cesación o suspensión de algo. Calma en los dolores, en los negocios.

4. f. Paz, tranquilidad.

5. f. coloq. Cachaza, pachorra.

6. f. desus. Angustia, pena.

~ chicha.

1. f. Especialmente en la mar, completa quietud del aire.

2. f. coloq. Pereza, indolencia.

en ~.

1. loc. adv. Dicho del mar: Sin olas. U. t. c. loc. adj.





La calma llegó al fin, mis metas y los caminos que llevan a ella siguen en marcha. He vuelto a empezar a trabajar en mi futura empresa, la que me permitirá tener muchos hijos y vivir en Málaga. Aún con momentos de tempestad, la calma reina en mi tumultuoso mundo.

Me levanto feliz cada mañana pensando en el día maravilloso que me espera, al contrario que hace unos meses. Mis problemas de salud siguen ahí, pero son más insignificantes cuando sabes que tienes a una persona que te apoya en todo y que siempre está ahí. El dolor no existe cuando tu corazón y tu mente están colmados de endorfinas.

Conocí a su familia, y me eché a llorar, de felicidad, emocionado por haber encontrado a una familia maravillosa, culta, cariñosa, comprensiva, respetuosa, educada... Por primera vez en mi vida sentí envidia de otra familia, y el llanto quizás fue también de pena, porque descubrí más carencias de mi propia familia de las que ya conocía.

Haga lo que haga su hija, ellos no sólo lo respetan, sino que además la apoyan en todo lo que pueden. Se quieren tanto que te emociona verles juntos, más ñoño que una película americana de familia feliz. Y es ese amor que se tienen el que consigue que todos se respeten de esa forma tan exquisita.

Esta tarde iré de nuevo a ver a su familia. Son unas personas maravillosas, pero aún así la familia de cada uno está bien de vez en cuando, y ahí, otra vez más, coincidimos plenamente. Es la "fiesta de los mayos", llamada así porque es la celebración de los cumpleaños de la mayoría de su familia, que nacieron en mayo, como mi familia.

De nuevo estoy nervioso, pero esta vez no es por suegrofobia, fobia eliminada de forma fulminante, sino miedo por no estar a la altura, porque ellos piensen que no estoy a la altura de ellos, ilustres artistas y literatos que han viajado por todo el mundo, ni de su hija, la persona más increíble e influyente que he conocido nunca.

Puede que vuelva a darme con la boca en el suelo y me vuelva a romper todos los dientes, pero estoy dispuesto a correr todo tipo de riesgos por tal de formar parte de esta familia que está en gestación. Esta vez no me lo pretenden imponer, esta vez han conseguido que sienta un fervor deseo de formar parte de sus vidas.

Una familia feliz, pronto, pero con calma.