Los demás me llaman "raro"... yo prefiero denominarme "especial".

29 marzo 2008

dolor

dolor.

(Del lat. dolor, -ōris).

1. m. Sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior.

2. m. Sentimiento de pena y congoja.



Con N he tenido infinidad de conversaciones super trascendentales y muy sentimentales, a corazón abierto. Recuerdo con especial cariño aquellas conversaciones en las que hablábamos de nuestro dolor, de nuestras familias, de nuestro pasado...

Yo me sinceré y confesé una experiencia horrible, por algo horrible que yo hice: hace años, cuando aún pertenecía a la mafia, un chico me vio por la calle con las rastas rubias, un bolso, ropa de lino blanco, y en una scooter, y gritó: "¡mirad, una niña!". Inmediatamente paré la moto y me dirigí hacia él. Le pedí que repitiera lo que acababa de decir, y seguidamente le abofetee. Se revolvió tirándome del pelo, lo que me enfureció y enloquecí, y echó a correr. Yo no podía correr, por el problema con mi rodilla, pero otros compañeros lo alcanzaron en un callejón... Cuando llegué le estaban dando una paliza, e inmediatamente dejaron de pegarle y salieron corriendo, dejándomelo tirado en el suelo, ya bastante magullado. Yo, fuera de mí, con los ojos inyectados en sangre, cometí la acción más horrible que recuerdo, comencé a pegarle patadas, en la cabeza, en la boca, le pisé la cabeza con saña, le volví a dar patadas en la cara... Cuando me quise dar cuenta, el chico estaba insconciente, y no se movía. Decidí marcharme, dejándolo tirado y ensangrentado entre dos coches. Al darme la vuelta llegaron dos compañeros, ya tarde, preguntándome dónde estaba: "está muerto", les dije, y seguí mi camino. Realmente estaba convencido de que lo había matado, y al día siguiente metí mi ropa ensangrentada en la lavadora, y fui a primera hora de la mañana a la peluquería, a cortarme esas rastas rubias tan delatadoras. Por suerte para todos, más tarde me enteré de que el chaval sólo estuvo unos días en el hospital.

Conforme le iba contando aquella experiencia a N, se me encogía más y más el corazón, y los dos nos emocionamos. No puedo comprender cómo pude llegar tan lejos, cómo pude hacer algo así, cómo podía ser yo así... Cada vez que lo recuerdo siento mucho dolor. No quiero ni imaginarme en qué clase de engendro me habría convertido si hubiera seguido llevando esa vida.

Y es de dolor de lo que hablo, porque hoy me ha pasado algo realmente horrible. Recordando los momentos más doloros de mi vida, primero pensé en los días tan horribles que pasé en los últimos días de relación con mi ex, con E, e inmediatamente después me vino a la memoria ese fatídico día en el que casi asesino a un pobre desgraciado. No deja de ser horrible que los recuerdos más doloros de mi vida sean cuando casi asesino a una persona, y mis últimos días con E...

Esas largas horas dando vueltas en la oscuridad de mi solitario piso, empapado por completo en mis propias lágrimas, llorando de la forma más desgarradora que recuerdo, torturándome a mí mismo imaginándomela por ahí con otro hombre, pensando en el suicidio un instante sí, otro también... Eso era dolor en su máxima expresión, y por nada del mundo lo voy a volver a vivir.

24 marzo 2008

sosegado

sosegar.

(Del ant. sessegar, y este del lat. vulg. *sessicāre, der. del lat. sessus, part. pas. de sedēre, estar sentado).

1. tr. Aplacar, pacificar, aquietar. U. t. c. prnl.

2. tr. Aquietar las alteraciones del ánimo, mitigar las turbaciones y movimientos o el ímpetu de la cólera e ira. U. t. c. prnl.

3. tr. ant. Pactar o asegurar algo.

4. intr. Descansar, reposar, aquietarse o cesar la turbación o el movimiento. U. t. c. prnl.

5. intr. Dormir o reposar.


Me siento tranquilo, sosegado, en paz... como esperando a que todo lo bueno, todo lo que siempre he querido, llegue, sin más. Convivo con la persona a la que quiero, con la que he hablado sobre tener un hijo, pronto, aunque sin concretar, una persona que me apoya en mis ansias de progresar para poder tener una gran familia feliz, que me conoce, que sabe lo que pienso en todo momento, incluso en la distancia, sin que yo tenga que decir ni una sola palabra...

Pero justo en este momento miro hacia atrás, y me pregunto por qué no pude tener todo esto con la persona a la que amaba. ¿Por qué me sentía tan mal a su lado? ¿Por qué estaba siempre tan deprimido? Supongo que idealizamos tanto a nuestro príncipe azul, que cuando lo encontramos, descubrimos que no fue diseñado para nosotros.

No siento lo mismo por ella que por mi ex, nunca se siente lo mismo, siempre es distinto, ni mejor ni peor. Es otra relación, de igual a igual, de respeto exquisito, de protección mutua ante cualquier elemento, padres incluidos. Al fin me siento alumno y profesor al mismo tiempo. Es la primera vez en mi vida que no siento que debo proteger a mi pareja, sino todo lo contrario, que es ella quien me protege a mí...

A veces siento remordimientos, por haber dejado sola a mi ex frente al poder paternal... pero ni ella quería ser ayudada, ni yo estaba dispuesto a seguir siendo machacado por sus padres para nada, ni nadie debería ayudarla a hacer algo que por la ley de la naturaleza debería hacer ella sola.

Descubrí con el tiempo que aquella lucha que llevé yo solo, por liberarla de su prisión, me ha creado unos traumas que no consigo olvidar. Cuando fuimos a ver a los padres de mi actual pareja me temblaban las piernas, me puse histérico... y no había ningún motivo para ello. He desarrollado una fobia a los suegros, que suena cómico, pero es horrible.

Me siento en paz conmigo mismo. Pronto todos mis sueños se harán realidad... tan sólo tengo que extender el brazo y cogerlos.

19 marzo 2008

resucitar

resucitar.

(Del lat. resuscitāre; de re y suscitāre, despertar).

1. tr. Volver la vida a un muerto.

2. tr. coloq. Restablecer, renovar, dar nuevo ser a algo.

3. intr. Dicho de una persona: Volver a la vida.


No es la primera vez que resurjo de mis cenizas. Como siempre digo, soy un hombre muy afortunado, tengo mucha suerte siempre, incluso cuando caigo en la mala suerte. Tener aquél trágico y grave accidente de tráfico supuso un duro golpe, y también un afortunado golpe de suerte que cambió mi vida, para bien.

Lo mismo me ocurrió en noviembre, cuando la mujer de mis sueños resultó ser una mortal más, a la cual yo no le interesaba ni lo más mínimo. Fue un duro golpe también, pero también supuso abrir una nueva puerta, un portal, hacia mi interior, y descubrí que soy mucho más que la sombra de una gran mujer encerrada en su castillo paternal. Supuso conocer a otra persona que me hace sentir un dios más del Olimpo a los que los demás le deben pleitesía.

En estos días estoy de mudanza, me voy a vivir al piso de mi pareja, y dejo atrás años de desesperación por conseguir convivir con la persona a la que quería. Esta vez no tuve que insistir, ni siquiera pedirlo... lo sugerí, y ella se entusiasmó con la idea. Hace unos meses pensaba que era un loco por pretender conseguir algo así, y ahora descubro que la locura está en impedirlo.

Descubro además una ciudad a la que odiaba, Madrid, de la mano de mi pareja, y descubro que soy feliz aquí. ¿Quién me iba a decir a mí hace unos meses que esta ciudad conseguiría gustarme algún día?

Mañana me voy a Barcelona, de nuevo de la mano de mi pareja, a conocer a sus amigos catalanes. Amigos suyos, todos, con los que me llevo tan bien como si fueran mis amigos de toda la vida, amigos de verdad que no se ríen cuando me pongo malo, con los que puedo hablar de algo más que de beber alcohol hasta el coma.

Es rencor lo que ahora siento por mi ex pareja. Me siento defraudado, abandonado, engañado, e incluso insultado... por una persona a la que amaba tanto... que sólo me queda rencor. Sigo sin comprender cómo me ha podido olvidar y obviar de esta manera tan inhumana y salvaje. Pero está bien ahí, lejos de mí. Es lo que ella quiere, y así de claro me lo ha dejado.

Soy muy feliz, tanto que me cuesta creerlo, aún siendo consciente de mi inmerecida buenísima suerte. He resucitado de nuevo, y cada vez que esto ocurre me levanto más fuerte y seguro.

PD: Un beso tito Antonio, estés donde estés. El cáncer es un cobarde que se lleva a los más buenos. Nunca te olvidaremos.