Los demás me llaman "raro"... yo prefiero denominarme "especial".

26 abril 2008

fobia

fobia.

(Del gr. -φοβία, elem. compos. que significa 'temor').

1. f. Aversión obsesiva a alguien o a algo.

2. f. Temor irracional compulsivo.




Dentro de un rato iré a Leganés... otra vez... a conocer a la familia de mi pareja... otra vez... tengo miedo a no gustarles.... otra vez... Y otra vez voy a Leganés temblando por miedo irracional a mis suegros. Tengo suegrofobia, y como todas las fobias, es un miedo irracional a algo por alguna mala experiencia del pasado.

En estos momentos, con los dedos temblándome ante el teclado, me vienen a mi memoria aquellos horribles momentos que pasé en casa de mis ex-suegros, vejado e insultado hasta límites que yo mismo desconocía que pudiera permitir, cayendo en una espiral de autodestrucción, no sólo de mi persona, sino también de mi relación con "E".

Tengo miedo, terror, a que me vuelva a pasar lo mismo otra vez. Que haga algo que disguste a mis suegros, o a la familia de mi pareja, en general. Aunque ahora al menos sé que no toleraré ni un sólo insulto, ni una sóla vejación, de nadie. Jamás volveré a dar la cara por alguien ante su familia, que cada cual se las arregle con su familia.

Tampoco volveré a caer en intentar ser quien no soy por tal de agradar a su familia. Seré yo, y nada más que yo, y a quien no le guste adiós y muy buenas. No me temblará el pulso si de nuevo me meten a una familia entre mi pareja y yo. Será tan fácil como decir adiós, y hasta nunca.

Volveré a decirles que quiero tener ocho hijos con su hija, y que quiero vivir con ella el resto de mis días, un deseo que ya está en marcha, que se está cumpliendo. Si no son unos paletos de pueblo perdido, que no lo son, no me insultarán por tener esas pretensiones. Tampoco ella callará si ve a sus padres insultarme... saltará al paso, y les dirá: "eh, respetadle a él como me respetáis a mí o no me volvéis a ver el pelo". Y claro, a ella la respetan, como hija, como persona, y como mujer.

Acaba de llegar mi mujer. Creo que mi fobia acaba de desaparecer...

22 abril 2008

agotar

agotar.

(Del lat. *eguttāre, de gutta, gota).

1. tr. Extraer todo el líquido que hay en una capacidad cualquiera. U. t. c. prnl.

2. tr. Gastar del todo, consumir. Agotar el caudal, las provisiones, el ingenio, la paciencia. U. t. c. prnl. Agotarse una edición

3. tr. Cansar extremadamente. U. t. c. prnl.


Me agota... me exprime... saca una energía de mí que no sabía ni que existía... Cada mañana al leer el correo tengo un email suyo de buenos días, al rato me llama para saber qué tal me va el día, después me vuelve a llamar para saber qué tal me fue el día... quedamos, nos tomamos mil cañas en un bar viendo un partido de fútbol, o nos quedamos charlando viendo los horribles tv-shows que tanto le gustan hasta quedarnos dormidos...

El día que más cansado estoy me despierto temprano con un francés para después ir a trabajar, echo polvo, pero con una sonrisa de oreja a oreja. Nos levantamos los fines de semana temprano para echar el polvo de nuestras vidas, ducharnos, e irnos al VIPS a desayunar un montón de grasaza, mientras ella lee el Marca y yo El País.

El finde que más temprano me fui a dormir fue a las 7 de la mañana, después de mil copas, mil pubs, mil discotecas, y mil cosas más...

Necesito unas vacaciones, pero no del trabajo, sino de la pasión, de esta extraña pasión que estoy viviendo, que me llegó cuando más la necesitaba, cuando más decidido estaba a tirar la toalla. Una pasión que me tiene agotado en todos los sentidos habidos y por haber. Siento que siempre voy al límite, y que cualquier día moriré de un ataque al corazón, o de simple agotamiento físico.

No termino de creer que haya encontrado a una persona así. Siempre insisto en que soy una persona inmerecida y extremadamente afortunada, pero simplemente porque es ciertísimo. Ella saca todo lo mejor de mí, y lo eleva a la máxima exponencia. Incluso mis defectos dejan de ser defectos, para pasar a ser grandes virtudes.

Recuerdo, por ejemplo, un día en el que un grupo de chimpancés venían en paralelo hacia "E" y yo, sin dejarnos espacio en la acera para pasar a no ser que nosotros nos apartáramos. "E" me hacía sentir un ogro amargado por pretender enfrentarme a ellos por incívicos e irrespetuosos, e incluso llegó a hacerme creer que yo era un amargado. "N" no sólo no me hace sentir mal, sino que además me idolatra por enfrentarme a la falta de respeto de los demás, por muy minúscula que sea... y me hace sentir todo un señor, un caballero.

Podría parecer que comparo a mi ex con "N", y de hecho así es, pero es que es inevitable, todos comparamos a nuestra actual pareja con las anteriores, y seguramente "E" también lo hará, si es que no lo está haciendo ahora mismo, porque no sé ni si sigue aún con vida... Las últimas noticias que tuve de ella fueron que necesitaba que yo le devolviera el dinero que me prestó... toda una declaración de amor, sí señor. Y de intenciones... porque aquello fue como cerrar definitivamente una etapa, una historia, una parte de mi vida... estábamos en paz... cada uno por su lado... Desde el momento en el que le devolví lo que le debía ya no había más motivos, al menos por su parte, para tener ni el más mínimo contacto. Yo lo hice casi gustosamente, a pesar de que estaba, estoy, con el agua hasta el cuello, porque fue todo un alivio... pasé página.

Pensar que todo lo que nosotros habíamos vivido juntos se merecía al menos una mínima amistad es lo más iluso en lo que he caído en mucho tiempo. Aún no entiendo cómo pude sobrevalorar tantísimo a una persona tan fría, que pasa de llorar por nuestra ruptura como pareja a la más radical de las indiferencias. Yo temía que nuestra amistad se fuera diluyendo con el tiempo, pero es que mientras pensaba en esa posibilidad, la amistad ya se había diluido por completo.

Sigo con rencor, no lo puedo evitar. Yo no me merecía esto. Y cuesta mucho dejar de sentir rencor. Me costó muchísimo hacer caso a mi psicóloga, y "pasar" de ella por completo. No creía en absoluto que ella no quisiera saber nada de mí, y me resistía a dar por terminada una relación de, pensaba yo, exquisita amistad.

Y es que "E" también me agota, mentalmente, obviamente. Es sentarme a escribir en este mi querido diario, y me llegan mil y un recuerdos de ella... quizás porque aquí, frente a este teclado, he escrito en los momentos más felices de mi vida cuando estábamos juntos, aunque también aquí, sobre este mismo teclado, he derramado ríos de lágrimas por ella.

Un día agotador. Buenas noches, y buena suerte.

16 abril 2008

confianza

confianza.

(De confiar).

1. f. Esperanza firme que se tiene de alguien o algo.

2. f. Seguridad que alguien tiene en sí mismo.

3. f. Presunción y vana opinión de sí mismo.

4. f. Ánimo, aliento, vigor para obrar.

5. f. familiaridad (en el trato).

6. f. Familiaridad o libertad excesiva. U. m. en pl.

7. f. desus. Pacto o convenio hecho oculta y reservadamente entre dos o más personas, particularmente si son tratantes o del comercio.



Ya nadie confía en nadie. Hoy día no nos fiamos ni de nosotros mismos. Y esto es un problema social muy importante. Hablemos de cómo influye este hecho en las parejas... En España hoy día las parejas tienen una duración muy corta, por norma general. Los matrimonios se rompen enseguida, y un alto porcentaje de ellos además.

Con "E" tuve, o tuvimos mejor dicho, un problema muy grave de confianza. Ella no hacía cosas importantes que debía hacer porque no confiaba en mí, no confiaba en que yo estaría con ella siempre, y de ahí le surgía algo aún peor, el miedo, y más aún, el miedo a quedarse solo.

Ahora es a mí mismo a quien le cuesta volver a confiar en alguien. Los fantasmas del pasado son grandes y horribles, aunque el miedo nunca osó a acercarse por mi humilde morada, siempre lo espanté.

Pero esa falta de confianza plena no me impide hacer lo que quiero hacer, ni defender lo mío, ni nada de nada. Tan sólo me lleva a pensar demasiado en las cosas, algo más que si tuviera esa confianza. Un hijo con una persona increíble, por ejemplo, llegará pronto, y eso es algo por lo que merece la pena luchar... contra tu propia familia, contra ti mismo, y contra el mundo entero si es necesario.